Don de las Indulgencias en el Jubileo de la Misericordia

CASIMIRO LÓPEZ LLORENTE,

POR LA GRACIA DE DIOS Y DE LA SANTA SEDE APOSTÓLICA,

OBISPO DE SEGORBE-CASTELLÓN

 

Escudo_episcEl papa Francisco ha convocado mediante la Bula Misericordiae vultus del pasado 11 de abril de 2015 la celebración en toda la Iglesia de un Año Santo Extraordinario, el Jubileo de la Misericordia, que será un tiempo y camino de gracia especial para la Iglesia y para el mundo. El Año Santo comienza el 8 de diciembre de este año, Solemnidad de Inmaculada Concepción, día en que será inaugurado por el Santo Padre con la apertura de la Puerta Santa en la Basílica Vaticana de San Pedro, y concluirá el 20 de noviembre de 2016, Solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo.

 

El mismo papa Francisco en Carta de 1 de septiembre de 2015, dirigida a Mons. Rino Fisichella, Presidente del Consejo pontificio para la promoción de la nueva evangelización ha concedido la posibilidad de lucrar el don de las Indulgencias durante el Jubileo Extraordinario de la Misericordia.

 

A tenor de lo dispuesto en la Bula Misericordiae vultus y la citada Carta, así como de las facultades que se confieren al Obispo diocesano, con el fin de facilitar que la celebración del Año Santo sea un auténtico momento de encuentro con la Misericordia de Dios para todos los creyentes y que éstos puedan acceder a las gracias del Año de la Misericordia, por el presente

 

DISPONGO

  1. El comienzo del Año de la Misericordia en nuestra Diócesis de Segorbe-Castellón tendrá lugar el día 12 de diciembre de 2015, víspera del Domingo III de Adviento, con la apertura de la Puerta Santa y la celebración solemne de la Santa Misa en la Santa Iglesia Catedral-Basílica Diocesana de Segorbe.

 

  1. La clausura del Año de la Misericordia tendrá lugar el día 20 de noviembre de 2016, solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo, con una solemne celebración de la Eucaristía en la Santa Iglesia Catedral-Basílica Diocesana de Segorbe.

 

  1. De acuerdo con la Carta del Santo Padre, para vivir y obtener la indulgencia los fieles están llamados a realizar una breve peregrinación hacia la Puerta Santa, abierta en la S.I. Catedral-Basílica, como signo del deseo profundo de auténtica conversión. Con este fin se han programado peregrinaciones y celebraciones del Jubileo por Arciprestazgos, a cuya participación invito a todos los fieles a unirse a la peregrinación de su respectivo Arciprestazgo. Es importante que este momento esté unido, ante todo, al Sacramento de la Reconciliación y a la celebración de la santa Eucaristía con una reflexión sobre la misericordia. Será necesario acompañar estas celebraciones con la profesión de fe y con la oración por el Santo Padre y las intenciones que lleva en el corazón para el bien de la Iglesia y de todo el mundo.

 

Podrá también obtenerse la indulgencia plenaria, con las condiciones señaladas, peregrinando a los siguientes templos de nuestra Diócesis:

– S.I. Concatedral de Santa María en Castellón, todos los días del año.

– Iglesia parroquial de El Salvador en Castellón de la Plan, donde se venera la imagen del  Cristo de la Misericordia, todos los primeros viernes de mes.

– Basílica de El Salvador de Burriana, población que tiene como Patrona a la Virgen de la Misericordia, los días del 21 al 30 de mayo de 2016 así como el 7 y 8 de septiembre de 2016, Vigilia y Fiesta de la Patrona.

– Iglesia parroquial de Santa Isabel de Aragón en Vila-real,  donde se venera la imagen del Cristo de la Misericordia, los días del Quinario (del 29 de febrero al 4 de marzo de 2016) y la Vigilia y Fiesta del Cristo de la Misericordia (5 y 6 de marzo de 2016).

– Santuario-Basílica de la Virgen del Lledó de Castellón de la Plana, Patrona de la Ciudad, los días del Triduo y de la Fiesta principal de la Virgen del Lledó .

 

Así mismo podrá obtenerse la indulgencia plenaria, con las condiciones señaladas, peregrinando a los templos de nuestra Diócesis, donde se celebre las 24 horas para el Señor y el Jubileo de la Misericordia para los distintos grupos: sacerdotes y diáconos permanentes, vida consagrada, niños, jóvenes, enfermos, catequistas, voluntarios de Cáritas, maestros y profesores de religión.

 

Y, finalmente, para facilitar la celebración de las monjas de clausura, también podrá obtenerse la indulgencia plenaria, con las condiciones señaladas, peregrinando a los templos de los Conventos y Monasterios de Clausura en nuestra Diócesis, el día de la Fiesta del Titular del Convento o Monasterio, el día de Fiesta del Fundador o Fundadora de la Orden o Congregación respectiva y el día de la Solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo

 

En todos los lugares donde puedan lucrarse las gracias del Año de la Misericordia se ofrecerá adecuadamente a los fieles el Sacramento de la Penitencia y se observarán las disposiciones generales de la Iglesia en esta materia contenidas en el Código de Derecho Canónico y en la última edición del Enchiridium indulgentiarum.

 

  1. Los fieles verdaderamente arrepentidos, que por diversos motivos estén imposibilitados de llegar a la Puerta Santa, podrán obtener igualmente la indulgencia. En primer lugar los enfermos y las personas ancianas y solas, a menudo en condiciones de no poder salir de casa. Para ellos será de gran ayuda vivir la enfermedad y el sufrimiento como experiencia de cercanía al Señor que en el misterio de su pasión, muerte y resurrección indica la vía maestra para dar sentido al dolor y a la soledad. Vivir con fe y gozosa esperanza este momento de prueba, recibiendo la comunión o participando en la santa Misa y en la oración comunitaria, también a través de los diversos medios de comunicación, será para ellos el modo de obtener la indulgencia jubilar.

 

  1. También para los presos, que experimentan la limitación de su libertad, el Jubileo siempre ha sido la ocasión de una gran amnistía, destinada a hacer partícipes a muchas personas que, incluso mereciendo una pena, sin embargo han tomado conciencia de la injusticia cometida y desean sinceramente integrarse de nuevo en la sociedad dando su contribución honesta. Que a todos ellos llegue realmente la misericordia del Padre que quiere estar cerca de quien más necesita el perdón.

 

Los presos podrán ganar la indulgencia en la capilla de la Cárcel de Castellón I (Castellón), cada vez que atraviesen la Puerta Santa, que será abierta el 24 de enero de 2016, y cumplan el resto de la condiciones establecidas. Así mismo los presos podrán ganar la indulgencia -como ha dispuesto el papa Francisco- cada vez que atraviesen la puerta de su celda, dirigiendo su arrepentimiento y la oración al Padre, de modo que este gesto pueda ser para ellos el paso de la Puerta Santa, porque la misericordia de Dios, capaz de convertir los corazones, es también capaz de convertir las rejas en experiencia de libertad.

 

  1. El Santo Padre nos llama a redescubrir en este tiempo jubilar las riquezas contenidas en las obras de misericordia corporales y espirituales. La experiencia de la misericordia, en efecto, se hace visible en el testimonio de signos concretos como Jesús mismo nos enseñó. Cada vez que un fiel viva personalmente una o más de estas obras obtendrá ciertamente la indulgencia jubilar. De aquí el compromiso a vivir de la misericordia para obtener la gracia del perdón completo y total por el poder del amor del Padre que no excluye a nadie. Será, por lo tanto, una indulgencia jubilar plena, fruto del acontecimiento mismo que se celebra y se vive con fe, esperanza y caridad.

 

  1. La indulgencia jubilar, por último, se puede ganar también para los difuntos. A ellos estamos unidos por el testimonio de fe y caridad que nos dejaron. De igual modo que los recordamos en la celebración eucarística, también podemos, en el gran misterio de la comunión de los santos, rezar por ellos para que el rostro misericordioso del Padre los libere de todo residuo de culpa y pueda abrazarlos en la bienaventuranza que no tiene fin.

 

  1. El Santo Padre también ha concedido a todos los sacerdotes para el Año jubilar, no obstante cualquier cuestión contraria, la facultad de absolver del pecado del aborto a quienes lo han practicado y, arrepentidos de corazón, piden por ello perdón. Los sacerdotes se deben preparar para esta gran tarea sabiendo conjugar palabras de genuina acogida con una reflexión que ayude a comprender el pecado cometido, e indicar un itinerario de conversión verdadera para llegar a acoger el auténtico y generoso perdón del Padre que todo lo renueva con su presencia.

 

Publíquese en el Boletín Oficial y otros medios diocesanos de comunicación.

 

Dado en Castellón de la Plana a once de diciembre del Año del Señor de dos mil quince.

 

+Casimiro López Llorente

Obispo de Segorbe-Castellón

Ante mi,

 

Ángel Cumbicos Ortega

Vicecanciller-Vicesecretario general

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